Con tres tiras de hilo chino se hacen varios nudos conforme se muestra en el vídeo hasta conseguir casi media pulsera. A continuación, se corta uno de los hilos sobrantes y se quema con un mechero; ...
Durante años, las pulseras no formaban parte de mi vocabulario estilístico. Siempre me he sentido algo incómoda llevándolas porque tengo la muñeca finita. Aún así siempre me han gustado las pulseras.